El ataque del 20 de septiembre de 2018

La madrugada del 20 de septiembre de 2018, cinco máquinas forestales resultaron completamente destruidas en el sector de Trongol Bajo, comuna de Los Álamos, provincia de Arauco. Se trataba de tres excavadoras, una retroexcavadora y un cargador frontal. La Coordinadora Arauco Malleco (CAM), a través de su rama ORT Leftraru, se atribuyó la acción mediante un comunicado difundido en su momento.

El rechazo de la CAM al Plan Impulso Araucanía

En el comunicado, la organización vinculó el ataque a su rechazo al recién anunciado Plan Impulso Araucanía. Se trataba de un programa de inversión pública presentado por el gobierno de Sebastián Piñera, que había asumido la presidencia en marzo de ese mismo año. Según la CAM, el plan buscaba instalar una "falsa paz" en el territorio sin abordar las demandas de fondo del movimiento mapuche. Por eso, la organización anunció que se opondría a su implementación mediante acciones de resistencia y control territorial.

El Plan Impulso Araucanía, presentado oficialmente por el gobierno de Piñera en 2018, contemplaba inversión en infraestructura vial, conectividad, salud y educación para la región. Incluía además un componente de diálogo político con comunidades mapuche. Organizaciones como la CAM y otros sectores del movimiento mapuche autonomista cuestionaron desde el inicio que el plan no incluyera cambios estructurales a la propiedad de la tierra forestal ni a la militarización de la zona. Esos eran dos de los ejes centrales de sus demandas históricas.

Resultados del plan y el contexto territorial

En los años posteriores al anuncio del plan, informes de seguimiento periodístico documentaron avances parciales en algunos de sus componentes de infraestructura. Sin embargo, no se registró un cambio sustantivo en la dinámica del conflicto territorial ni una reducción sostenida de hechos de violencia como el descrito en este comunicado de septiembre de 2018.

La comuna de Los Álamos, donde ocurrió este ataque, forma parte de la provincia de Arauco y concentra plantaciones forestales de empresas medianas y grandes. Ese es un patrón de conflicto similar al de otras comunas costeras de la provincia, como Cañete, Tirúa y Contulmo.

No se registran antecedentes públicos de que alguna persona haya sido identificada o condenada judicialmente por la destrucción de las cinco máquinas reivindicada en este comunicado.

La magnitud de la inversión y el patrón de rechazo

El anuncio del Plan Impulso Araucanía, realizado por el gobierno de Piñera semanas antes de este ataque, incluyó una cifra de inversión pública proyectada de varios cientos de millones de dólares a ejecutar durante el resto del período presidencial. Autoridades regionales de la época describieron ese monto como el mayor esfuerzo de inversión estatal específico para la Araucanía en varias décadas.

La reacción de rechazo inmediato de la CAM al plan, expresada mediante una acción de sabotaje apenas días después del anuncio oficial, ilustra un patrón que la organización mantuvo de forma consistente. A lo largo de los años, frente a sucesivos programas gubernamentales de inversión para la región, mostró la misma desconfianza hacia iniciativas estatales que no abordan directamente la propiedad de la tierra forestal, independientemente del monto de inversión anunciado.

La expresión "instalar una falsa paz", usada por la CAM para describir su lectura del Plan Impulso Araucanía, se convirtió en una caracterización recurrente. La organización la aplicó también a planes gubernamentales posteriores orientados a la región. Esto reflejaba una desconfianza estructural hacia cualquier iniciativa estatal que no partiera de una redefinición de la propiedad de la tierra en el territorio en disputa.

El segundo gobierno de Piñera y la geografía del ataque

Sebastián Piñera, presidente de Chile en el momento del anuncio de este plan, había gobernado el país previamente entre 2010 y 2014. Durante ese período, el conflicto mapuche también registró episodios de alta tensión. Eso llevó a organizaciones como la CAM a recibir con escepticismo declarado cualquier nueva iniciativa de su segundo gobierno para la región.

Trongol Bajo, el sector específico donde ocurrió este ataque, es una localidad rural de la comuna de Los Álamos con escasa población concentrada. Es un patrón geográfico común a la mayoría de los ataques incendiarios documentados en este archivo: ocurren en predios rurales de baja densidad poblacional. Eso, en la práctica, limita el riesgo de que personas resulten heridas durante este tipo de acciones.