El episodio y el comunicado de la CAM

El 24 de abril de 2018, un episodio ocurrido ese mismo día en la ciudad de Galvarino, región de la Araucanía, dejó herido de bala a Víctor Llanquileo. Ese mismo día, la Coordinadora Arauco Malleco (CAM) emitió un comunicado público, difundido en su momento, en el que negó de forma explícita toda participación de la organización y de sus militantes en los hechos.

En el comunicado, la CAM aclaró específicamente que Víctor Llanquileo no pertenece a la organización, distanciándose de cualquier responsabilidad sobre el episodio que lo dejó herido. La organización reafirmó, sin embargo, su postura histórica de asumir públicamente la autoría de las acciones de resistencia que sí ejecuta. Esto contrastaba con su negativa categórica respecto de este hecho específico.

Contexto de sabotajes en Galvarino durante 2018

El episodio de Galvarino de abril de 2018 ocurrió en el contexto de un aumento de la actividad de sabotaje en la zona durante ese año. Meses después, en agosto de 2018, esto incluyó la detención del lonko Alberto Curamil y de Álvaro Millalén. Ambos fueron acusados –en un caso que terminaría en su absolución en diciembre de 2019– de un asalto a la Caja de Compensación Los Héroes, ocurrido en la misma comuna de Galvarino en abril de ese año.

La comuna de Galvarino, ubicada en la provincia de Cautín, forma parte de una de las zonas de mayor concentración de población mapuche de la región de la Araucanía. Ha sido escenario de distintos episodios de conflicto territorial, judicial y de violencia armada, registrados en la cobertura de la época a lo largo de la década de 2010. Estos episodios incluyeron tanto hechos atribuidos a organizaciones de resistencia mapuche como casos de violencia cuya autoría permaneció en disputa.

La práctica de deslinde de la CAM

La práctica de emitir comunicados públicos desmintiendo la autoría de hechos violentos atribuidos erróneamente a la organización –o a personas identificadas equivocadamente como sus militantes– ha sido recurrente en la historia de la CAM. Esto ocurre en un contexto donde la organización coexiste con otros grupos de resistencia mapuche de composición y métodos distintos, como Weichan Auka Mapu. Además, la prensa y las autoridades han atribuido en ocasiones hechos de violencia a la CAM sin confirmación posterior.

Este tipo de comunicados de deslinde forma parte de la estrategia comunicacional de la organización. La CAM ha buscado sistemáticamente distinguir entre las acciones que reivindica como propias –mediante comunicados firmados por sus distintos Órganos de Resistencia Territorial– y los hechos de violencia de autoría incierta o ajena que se le atribuyen públicamente sin ese respaldo.

Autoría sin esclarecer

Ningún registro público disponible identifica a los responsables del hecho que dejó herido a Víctor Llanquileo en Galvarino el 24 de abril de 2018.

La confusión pública sobre la autoría de hechos de violencia en el conflicto mapuche –entre organizaciones distintas, entre militantes y no militantes, o entre hechos reivindicados y hechos de autoría incierta– ha sido señalada por analistas del movimiento mapuche contemporáneo, entre ellos el historiador Fernando Pairican. Estos analistas describen dicha confusión como una característica estructural del conflicto, presente desde la proliferación de organizaciones de resistencia territorial a partir de la década de 2010. En ese contexto, la cobertura mediática y policial atribuye con frecuencia a la CAM hechos que corresponden en realidad a otros grupos, a actores individuales sin afiliación orgánica, o cuya autoría nunca llega a esclarecerse judicialmente. Este fenómeno complica tanto la investigación policial de estos hechos como la evaluación pública de la responsabilidad real de cada organización en la escalada de violencia rural del período. Por eso, organizaciones de derechos humanos han pedido mayor precisión en la atribución mediática de hechos violentos, antes de que se establezca judicialmente su autoría. Esa precisión, en este caso concreto de Galvarino, nunca llegó a producirse de forma pública.