La detención de la noche del 12 de noviembre

La noche del sábado 12 de noviembre de 2016, cinco jóvenes de la comunidad Autónoma de Temucuicui fueron detenidos por Carabineros en una calle de la ciudad de Ercilla, región de la Araucanía. Los jóvenes eran Fabián Llanca (21 años), Antü Llanca, Máximo Queipul, Boris Llanca y Danilo Nahuelpi, estos últimos cuatro de entre 15 y 19 años. Según el testimonio de los propios jóvenes, recogido por la comunidad, fueron golpeados brutalmente durante toda la noche en los calabozos de la comisaría local.

Fabián Llanca sufrió las consecuencias más graves. Producto de la golpiza, fue derivado desde el retén de Ercilla hacia la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Hernán Henríquez de Temuco, donde fue diagnosticado con un derrame cerebral. Según el relato de Máximo Queipul, uno de los otros detenidos, a Llanca lo golpearon con un palo en la cabeza durante el traslado inicial y quedó inconsciente. Los cinco jóvenes fueron interceptados por personas de civil que los acusaron de haber dañado un vehículo estacionado, antes de que llegaran más efectivos de Carabineros al lugar.

La liberación de los otros detenidos y las denuncias

Los otros cuatro detenidos fueron liberados horas después, sin que se registraran lesiones oficiales ni se presentaran cargos en su contra. Dirigentes de la comunidad denunciaron además que los funcionarios policiales habrían ocultado sus identificaciones durante el procedimiento, para evitar ser reconocidos posteriormente.

El padre de Fabián Llanca declaró públicamente en los días posteriores que la familia vivía "amedrentada" por la violencia policial reiterada en la zona. Además, anunció que la familia iniciaría acciones legales contra Carabineros por la golpiza sufrida por su hijo.

La comunidad Autónoma de Temucuicui

La comunidad Autónoma de Temucuicui, a la que pertenecían los cinco jóvenes detenidos, es una de las comunidades mapuche de mayor visibilidad pública en el conflicto territorial de la Araucanía. Tiene un historial de enfrentamientos con Carabineros y de causas judiciales documentadas a lo largo de más de una década, incluida la instalación de un retén policial permanente en sus inmediaciones.

Casos de violencia policial contra jóvenes mapuche detenidos en comisarías de la Araucanía, con consecuencias médicas graves como en este episodio, fueron documentados de forma reiterada por organizaciones de derechos humanos –incluido el INDH– a lo largo de la década de 2010. Distintos informes internacionales señalaron este patrón como parte de un uso excesivo y sistemático de la fuerza policial en la región.

Fabián Llanca como preso político años después

Años después de este episodio, Fabián Llanca fue recluido como preso político mapuche. En mayo de 2020 se sumó a una huelga de hambre de presos mapuche en la cárcel de Angol, en la que también participó su hermano Anthu Llanca, uno de los cuatro jóvenes detenidos junto a él en Ercilla en 2016. Ambos hermanos fueron trasladados posteriormente a otro recinto penal por su estado de salud durante esa protesta. Organizaciones de derechos humanos citaron esta trayectoria como ejemplo de la continuidad entre la violencia policial sufrida en la adolescencia y el posterior encarcelamiento de jóvenes de la misma comunidad.

La militarización de Ercilla y Temucuicui

La comuna de Ercilla, donde ocurrió este episodio, y la comunidad Temucuicui en particular, concentraron durante toda la década de 2010 una proporción desproporcionadamente alta de los operativos policiales, allanamientos y causas judiciales asociados al conflicto mapuche en la región de la Araucanía. Este patrón llevó a la instalación de un retén policial permanente en la zona. Distintos informes de organizaciones de derechos humanos han descrito esto como una de las formas más visibles de militarización territorial del conflicto mapuche en Chile, con un despliegue policial y, en años posteriores, militar. Este despliegue se prolongó durante toda la década siguiente a este episodio de 2016, bajo gobiernos de distinto signo político y con resultados judiciales, en la mayoría de los casos, aún sin resolución pública conocida.