La detención en el camino entre Carahue y Tirúa
Ernesto Llaitul Pezoa, hijo de Héctor Llaitul, vocero histórico de la Coordinadora Arauco Malleco (CAM), quedó en libertad con firma mensual tras ser formalizado por su detención. La detención ocurrió en un camino rural que une Carahue con la comuna de Tirúa, durante la noche del 24 de octubre de 2018.
Según el relato de Llaitul registrado en la cobertura de la época, él y el comunero René Caniulao Collío fueron detenidos por unos 50 efectivos de la unidad BIPE de la Policía de Investigaciones, apoyados por seis camionetas. Permanecieron esposados junto al camino desde las 23:30 hasta las 06:00 horas, antes de ser trasladados. Llaitul desmintió versiones de prensa que aseguraban haber encontrado panfletos de resistencia mapuche en el vehículo. Señaló que lo único hallado fue un bidón de bencina de reserva para los trayectos rurales.
El fiscal Felipe González había solicitado prisión preventiva para ambos detenidos, medida que el Tribunal de Garantía de Carahue desestimó, decretando en su lugar la firma mensual como medida cautelar.
Quién es Héctor Llaitul, padre de Ernesto
Héctor Llaitul, padre de Ernesto, nació en Osorno en 1967. En su juventud militó en organizaciones de izquierda vinculadas a la resistencia contra la dictadura militar. En 1998 fue uno de los fundadores de la Coordinadora Arauco Malleco en la localidad de Tranaquepe, y desde entonces se convirtió en su vocero político más reconocido públicamente.
Héctor Llaitul ha sido detenido y procesado en múltiples ocasiones a lo largo de más de dos décadas por causas asociadas a la CAM. En 2024, fue condenado a 23 años de cárcel por delitos que incluyeron usurpación violenta y atentados a la autoridad. Fue uno de los procesos judiciales de mayor cobertura mediática contra un dirigente mapuche en la historia reciente de Chile.
Carahue en el mapa del conflicto mapuche
La comuna de Carahue, donde ocurrió esta detención, forma parte de la provincia de Cautín, en el límite con la provincia de Arauco. Es una zona de tránsito frecuente entre comunidades mapuche-lafkenche de ambas provincias. Al igual que Ercilla y Collipulli, ha registrado un aumento sostenido de operativos policiales desde mediados de la década de 2010.
Un patrón familiar y las cifras de Malleco
La participación de distintos integrantes de una misma familia en la CAM, como ocurre con Héctor y Ernesto Llaitul, ha sido un patrón señalado tanto por la Fiscalía como por analistas del conflicto. Varias de las causas judiciales más mediáticas asociadas a la organización a lo largo de dos décadas han involucrado a padres, hijos o hermanos de una misma familia. Fiscales han usado ese patrón como argumento para sostener acusaciones de "estructura organizada". Defensores, en cambio, han señalado que refleja simplemente la composición de comunidades pequeñas y muy interconectadas.
La provincia de Malleco incluye tanto Ercilla como Collipulli y las cercanías de Carahue. Según sucesivos informes de la Fiscalía Regional, concentró durante la década de 2010 la mayor cantidad de causas judiciales por delitos asociados al conflicto mapuche de toda la Araucanía. Esa cifra estuvo muy por encima de la provincia de Cautín, pese a tener una población total considerablemente menor.
El tamaño del operativo y su desenlace judicial
El uso de operativos con gran cantidad de efectivos armados para detenciones de comuneros vinculados a la CAM –como el descrito en este episodio, unos 50 funcionarios de la PDI y seis camionetas para detener a dos personas en un camino rural– ha sido citado por la defensa de imputados mapuche en distintos juicios. Lo presentan como evidencia de un uso desproporcionado de recursos policiales frente al perfil de riesgo real de los detenidos.
René Caniulao Collío, detenido junto a Llaitul en este mismo operativo, también quedó en libertad con la misma medida cautelar de firma mensual. Ese desenlace judicial se repitió en varias otras causas de la época contra comuneros formalizados. La Fiscalía no logró sostener ante el juez de garantía el riesgo de fuga o de reiteración necesario para justificar la prisión preventiva.