El ataque en Padre Las Casas

El 12 de mayo de 2017, la estudiante mapuche Fabiola Antiqueo Toro, de 18 años, perdió la visión de su ojo izquierdo. Recibió el impacto directo de una bomba lacrimógena disparada por Carabineros cerca del hogar estudiantil mapuche Lawen Mapu, en la comuna de Padre Las Casas, región de la Araucanía. El episodio ocurrió en el contexto de una manifestación que exigía la libertad de los denominados "presos políticos mapuche", en la que estudiantes del hogar habían levantado barricadas horas antes.

Según reconstruyó el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), que se querelló por el caso, Antiqueo no participaba de la manifestación al momento del impacto. Se retiraba del hogar estudiantil con destino a la Universidad de La Frontera cuando Carabineros regresó al lugar y disparó bombas lacrimógenas. Una de ellas impactó directamente en su rostro y le causó la rotura del ojo izquierdo. Fue trasladada en taxi al Hospital Regional de Temuco, donde fue intervenida quirúrgicamente esa misma tarde, sin lograr salvar la visión del ojo afectado.

La investigación del INDH y el responsable identificado

El INDH concluyó en su investigación que las lesiones sufridas por Antiqueo serían consecuencia de un uso excesivo y desproporcionado de la fuerza por parte de Carabineros. Por eso presentó una querella criminal por el delito de lesiones graves gravísimas. El suboficial de Carabineros identificado como responsable del disparo fue Rafael Leal Illanes, contra quien se formalizó una investigación por ese delito.

Un proceso judicial que se dilató

El proceso judicial contra Leal Illanes se extendió por varios años. Distintas audiencias de preparación de juicio oral fueron aplazadas en el tiempo. Organizaciones de derechos humanos han señalado ese patrón de dilación como recurrente en causas judiciales contra funcionarios policiales acusados de violencia contra manifestantes mapuche en la región de la Araucanía.

Un patrón de lesiones oculares por parte de Carabineros

El uso de perdigones y bombas lacrimógenas por parte de Carabineros durante manifestaciones –tanto del conflicto mapuche como, más tarde, durante el estallido social de 2019– generó cientos de casos de lesiones oculares. El INDH y otras organizaciones de derechos humanos documentaron ese patrón a lo largo de la década de 2010. El daño llevó a distintas instancias internacionales a cuestionar los protocolos chilenos de uso de la fuerza en manifestaciones públicas.

El hogar estudiantil Lawen Mapu

El hogar estudiantil Lawen Mapu, escenario de este episodio, es una de varias residencias en la Araucanía que alojan a estudiantes mapuche. Estos se trasladan desde comunidades rurales para cursar educación media o superior en ciudades como Padre Las Casas y Temuco. El hogar también ha sido escenario de otros episodios de tensión con Carabineros documentados a lo largo de la década de 2010.

Comparación con los casos Campillai y Gatica

El caso de Fabiola Antiqueo antecedió en dos años a dos de los casos de lesión ocular por parte de Carabineros de mayor connotación pública en la historia reciente de Chile. Se trata de los de Fabiola Campillai y Gustavo Gatica, ambos ocurridos durante el estallido social de 2019, que llevaron finalmente a condenas judiciales contra los funcionarios responsables. Organizaciones de derechos humanos han señalado que el caso de Antiqueo, ocurrido en 2017 en el contexto específico del conflicto mapuche, mostró un patrón de daño ocular por proyectiles policiales. Ese patrón se repitió luego a una escala mucho mayor durante las protestas nacionales de 2019. Las lecciones del primer episodio no se tradujeron en cambios de protocolo suficientes para prevenir los siguientes. La demora en el proceso judicial contra el responsable del disparo que hirió a Antiqueo –con audiencias de preparación de juicio postergadas durante varios años– fue citada posteriormente por organizaciones de derechos humanos. La señalaron como un antecedente del patrón de lentitud judicial que también afectaría, años más tarde, a los procesos por los casos Campillai y Gatica. Esto ocurrió pese a la mayor atención mediática que estos últimos recibieron a nivel nacional.