La detención y expulsión de Iban Gartzia
En julio de 2016, la Policía de Investigaciones (PDI) detuvo en la localidad de Curarrehue al ciudadano vasco Iban Gartzia. Fue trasladado a Santiago y expulsado del país al día siguiente, con destino a España. Así lo relataron en su momento medios cercanos a comunidades mapuche de la región de Los Ríos.
De acuerdo con esos relatos, Gartzia había llegado a Chile en febrero de 2016 para instalarse en el Lof Mapu de Kvulche, comuna de Lanco. Allí participó como voluntario en la radio comunitaria Kimche Mapu y en talleres de mapuzungún. No se le atribuía ninguna causa judicial pendiente ni antecedentes penales al momento de su detención.
El marco legal de la expulsión administrativa
La facultad de expulsar a extranjeros por razones de "seguridad interior o exterior del Estado" estaba contemplada entonces en el Decreto Ley de Extranjería (DL 1.094, de 1975). Esa norma permitía a los intendentes regionales ordenar la salida del país de una persona sin un proceso judicial previo. Esa normativa fue cuestionada por organismos de derechos humanos por concentrar la decisión en una autoridad administrativa. Recién en 2021 fue reemplazada por una nueva Ley de Migración y Extranjería que exige un procedimiento con derecho a defensa.
La orden de expulsión de Gartzia fue dispuesta por el entonces intendente de la región de Los Ríos, Egon Montecinos. Montecinos es cientista político y ejerció el cargo entre 2014 y 2018, durante el segundo gobierno de Michelle Bachelet. La región de Los Ríos, creada en 2007 a partir de la antigua provincia de Valdivia, concentra buena parte de las comunidades mapuche-huilliche del sur de Chile.
Un patrón de expulsiones a extranjeros solidarios
El caso de Gartzia no fue un hecho aislado. Durante la década de 2010, organizaciones mapuche denunciaron episodios similares de expulsión o rechazo de ingreso a extranjeros –periodistas, observadores de derechos humanos y voluntarios– que habían visitado comunidades en conflicto en la Araucanía y Los Ríos. Esas situaciones motivaron gestiones ante organismos internacionales.
La radio comunitaria Kimche Mapu forma parte de una red de medios de baja potencia impulsados por comunidades mapuche desde comienzos de la década de 2000. Esto ocurrió en paralelo al reconocimiento parcial de las radios comunitarias en la legislación chilena de telecomunicaciones. Los talleres de mapuzungún en los que Gartzia participaba se enmarcan, a su vez, en un esfuerzo más amplio de revitalización lingüística. Ese esfuerzo es impulsado por universidades y organizaciones mapuche, ante la caída sostenida del número de hablantes nativos registrada en las últimas décadas.
Sin registro de reingreso ni impugnación
No hay registros públicos de que Gartzia haya intentado reingresar a Chile con posterioridad a su expulsión. Tampoco consta que la medida haya sido formalmente impugnada ante tribunales chilenos o instancias internacionales.
La solidaridad vasco-mapuche y el paralelismo autonómico
El caso de Gartzia tuvo cierta repercusión en el País Vasco, región de origen del activista. Medios locales y organizaciones de solidaridad internacional dieron seguimiento a su expulsión, como un ejemplo más de los vínculos de cooperación y solidaridad que distintos movimientos sociales vascos mantienen desde hace décadas con causas indígenas y de derechos humanos en América Latina. En parte, esto se debe a paralelismos que esas organizaciones trazan entre la propia historia de reivindicación cultural y lingüística vasca y la de otros pueblos originarios.
Organizaciones de solidaridad vasco-mapuche, activas desde la década de 1990, han organizado en distintos momentos encuentros, giras de voceros mapuche por el País Vasco y campañas de recaudación de fondos para proyectos comunitarios en la Araucanía. Ese vínculo trasciende casos puntuales como el de Gartzia. Se sostiene, según sus propios promotores, en una identificación histórica entre ambos pueblos como naciones sin Estado propio dentro de fronteras estatales más amplias.
La región autónoma del País Vasco, de donde era originario Gartzia, cuenta con su propio parlamento y competencias de autogobierno dentro del Estado español desde 1979. Organizaciones mapuche han citado en ocasiones ese estatus como ejemplo de una forma de autonomía territorial dentro de un Estado más amplio. Especialistas, sin embargo, también señalan como sustanciales las diferencias históricas, jurídicas y políticas entre ambos casos.