El comunicado desde la cárcel de Valdivia
El 25 de septiembre de 2018, el longko Facundo Jones Huala, entonces recluido en la cárcel de alta seguridad de Valdivia, envió un comunicado público. En él se reivindicaba como autoridad política, espiritual y cultural del Puel Mapu –la porción argentina del territorio ancestral mapuche– y como militante del movimiento autonomista mapuche a ambos lados de la cordillera.
La extradición y las acusaciones de 2013
Jones Huala había sido trasladado a Chile el 11 de septiembre de 2018 desde Esquel, Argentina, tras un largo proceso de extradición solicitado por la justicia chilena. Lo acusaba de participar en un ataque incendiario ocurrido en 2013 contra una propiedad en la comuna de Río Bueno, región de Los Ríos, además de tenencia ilegal de un arma de fabricación artesanal.
El 21 de diciembre de 2018, el Primer Tribunal Oral en lo Penal de Valdivia condenó a Jones Huala a 9 años de presidio. La condena incluyó 6 años por el incendio de 2013 y 3 años por la tenencia ilegal del arma. La sentencia descontó los 1.178 días que ya había permanecido en prisión preventiva tanto en Argentina como en Chile durante el proceso de extradición.
Facundo Jones Huala y la Resistencia Ancestral Mapuche
Facundo Jones Huala es una de las figuras más visibles de la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM), una organización activa principalmente en la Patagonia argentina. Reivindica la autonomía y recuperación de tierras del pueblo mapuche en el Puel Mapu. Mantiene una relación de colaboración y solidaridad mutua con organizaciones del lado chileno como la CAM, aunque ambas conservan estructuras y trayectorias propias en cada país.
El proceso de extradición de Jones Huala fue particularmente prolongado. Tras una primera extradición en 2018, fue detenido nuevamente en Argentina por otros 11 meses, antes de un segundo proceso de extradición. Finalmente fue enviado a la cárcel de Temuco para cumplir el resto de su condena, con fecha de término proyectada para junio de 2024.
Repercusión binacional y el mensaje en mapuzungún
El caso de Jones Huala generó atención binacional sostenida durante toda su duración, con manifestaciones de apoyo tanto en Chile como en Argentina. Distintos análisis sobre el conflicto mapuche lo citaron como ejemplo de la dimensión transfronteriza del movimiento de recuperación territorial mapuche a ambos lados de la cordillera de los Andes.
El comunicado de septiembre de 2018, escrito en parte en mapuzungún, se dirigía tanto a comunidades del Puel Mapu (lado argentino) como del Gulu Mapu (lado chileno). Analistas del conflicto interpretaron ese gesto como un intento deliberado de Jones Huala por posicionarse como una figura de unidad transfronteriza del movimiento mapuche, más allá de su rol específico dentro de la RAM en Argentina.
La cárcel de alta seguridad y la cobertura de un proceso inusual
La cárcel de alta seguridad de Valdivia, donde Jones Huala cumplía prisión preventiva al momento de este comunicado, es uno de los recintos penitenciarios de mayor nivel de seguridad del sur de Chile. Se usa habitualmente para reclusos considerados de alto perfil o riesgo. Esa clasificación fue cuestionada en su caso por organizaciones de derechos humanos, que la consideraron desproporcionada frente a los cargos que enfrentaba.
El propio proceso de extradición de Jones Huala fue seguido de cerca por la prensa argentina y chilena, por su carácter inusual. Pocas veces un ciudadano argentino había sido extraditado a Chile por delitos vinculados al conflicto mapuche. Esto llevó a organizaciones de ambos países a plantear ante instancias binacionales la necesidad de garantías judiciales reforzadas durante todo el proceso.
El comunicado de 2018 se dio en un momento en que Jones Huala aún no había sido sentenciado; la condena llegaría recién en diciembre de ese año. Por eso, sus palabras desde la cárcel de Valdivia reflejaban la incertidumbre de un proceso judicial todavía abierto, más que la reflexión posterior a una condena ya firme.