La marcha del 29 de febrero de 2016 en Cañete

El 29 de febrero de 2016, más de 300 personas marcharon en la ciudad de Cañete, provincia de Arauco. Entre ellas había familias completas, niños y adultos mayores de comunidades mapuche en resistencia de distintos puntos del Wallmapu. Exigían la libertad inmediata de los presos políticos mapuche, la desmilitarización de la zona y la restitución completa de tierras que consideran territorio ancestral.

Según reportes de la época, la marcha se desarrolló sin incidentes de violencia, con manifestantes portando banderas y lienzos alusivos a la causa mapuche. Mientras tanto, parte de la población local observaba el recorrido con gestos de respaldo. Este tipo de movilización se enmarcó en un ciclo de protestas que, según la cobertura de la época, se había extendido de forma sostenida por las provincias de Arauco y Malleco. El ciclo llegaba también hasta la comuna de Lanco, en la región de Los Ríos.

Las demandas que no fueron resueltas

Las demandas de desmilitarización y restitución territorial planteadas en esta marcha de 2016 continuaron siendo, en los años siguientes, los dos ejes centrales de las movilizaciones mapuche en la Araucanía y el Biobío. Ninguno de los gobiernos posteriores –de Michelle Bachelet, Sebastián Piñera o Gabriel Boric– implementó una desmilitarización sostenida de la zona, ni un proceso de restitución territorial a la escala que las comunidades reclaman.

Cañete como epicentro de las movilizaciones mapuche

Cañete, ciudad donde se realizó esta marcha, es la capital de la provincia de Arauco. Es también un punto de referencia habitual para movilizaciones de comunidades lafkenche de la zona costera, tanto por su ubicación central en la provincia como por concentrar instituciones judiciales y policiales relevantes para las causas del conflicto territorial.

La categoría de "preso político mapuche", usada de forma reiterada en este tipo de movilizaciones, se aplica generalmente a personas mapuche procesadas o condenadas por delitos asociados a acciones de recuperación territorial –ocupaciones de tierras, daños a la propiedad forestal– más que a delitos violentos contra las personas. Sin embargo, la categorización en sí misma ha sido objeto de debate. El Estado chileno rechaza el término, mientras que organizaciones mapuche y de derechos humanos lo sostienen.

El contexto de violencia previa en Arauco y Malleco

Esta marcha de febrero de 2016 se dio en un período de renovada intensidad del conflicto en la provincia de Arauco. Pocos meses antes, en agosto de 2015, Carabineros había desalojado violentamente a comunidades del sector del bajo Malleco. En los meses siguientes se registraron varios enfrentamientos similares en localidades cercanas como Antiquina y Puerto Choque.

La participación de familias completas, incluidos niños y adultos mayores, en manifestaciones de este tipo fue una característica señalada de forma reiterada por la cobertura de medios cercanos a comunidades mapuche durante ese período. Esto contrastaba con la caracterización de "violencia rural" que medios de prensa nacional y autoridades solían usar para describir el mismo fenómeno.

El significado de "lof" y otros detalles del contexto

El término "lof", usado en el título original de esta nota para describir a las comunidades movilizadas, designa en mapuzungún a la unidad social y territorial básica del pueblo mapuche. Generalmente se asocia a un grupo de familias emparentadas que comparten un territorio común, un concepto equivalente aproximado al de comunidad en el uso corriente del español.

El gremio de camioneros, mencionado en la cobertura original de esta marcha como uno de los sectores cuyos intereses habrían sido priorizados por el gobierno de la época, ha sido un actor recurrente en el conflicto forestal del sur de Chile. Esto se debe a su rol central en el transporte de madera desde los predios forestales hasta los puertos y plantas de procesamiento de la región.

Que la marcha ocurriera un 29 de febrero, en un año bisiesto, no tuvo un significado especial reportado en la cobertura original más allá de la coincidencia calendárica. La fecha fue elegida, según el contexto de la nota, en función de la disponibilidad de las comunidades convocantes de distintos puntos del Wallmapu para trasladarse hasta Cañete.