El hallazgo del cuerpo y el conflicto con RP Global
Macarena Valdés Muñoz, de 32 años, fue encontrada muerta el 22 de agosto de 2016 en su casa de Tranguil, en la comuna de Panguipulli, región de Los Ríos. Su esposo, Rubén Collío, werken de las comunidades del sector, y ella se habían instalado en la zona pocos años antes. Lo hicieron en medio de un conflicto con la empresa hidroeléctrica austríaca RP Global por la instalación de torres de alta tensión en el territorio donde vivían.
La autopsia oficial y la hipótesis de femicidio
El Servicio Médico Legal (SML) determinó en su informe oficial inicial que la causa de muerte fue "asfixia por ahorcamiento", una conclusión compatible con un suicidio. La familia de Valdés cuestionó ese hallazgo desde el primer momento, y en 2018, tras un nuevo peritaje, la clasificación oficial del caso pasó de "suicidio" a "hallazgo de cadáver" (causa indeterminada). Según el relato del dirigente mapuche Marcelino Collío, suegro de la activista, la vértebra cervical del cuerpo no presentaba la fractura que suele producirse en un ahorcamiento. A su juicio, eso resulta incompatible con la causa de muerte establecida oficialmente. La familia sostiene que Valdés fue asesinada y que la escena fue alterada para simular un suicidio. Esta hipótesis es conocida públicamente como la del "femicidio de Macarena Valdés", en referencia y homenaje explícito a su figura como activista mapuche-ambiental.
Según denuncias de la familia y de organizaciones ambientales de la zona, representantes de RP Global habrían amenazado a Valdés en los días previos a su muerte. Esto ocurrió en el contexto de la oposición de la comunidad a las torres de alta tensión del proyecto hidroeléctrico. RP Global ha negado cualquier responsabilidad en el hecho a lo largo de los años.
Una causa judicial sin resolución
El caso permanece sin una resolución judicial que establezca de forma concluyente las circunstancias de la muerte de Valdés. Informes de prensa publicados con motivo del décimo aniversario del caso, en agosto de 2026, confirman que la causa continúa activa entre organizaciones de derechos humanos y ambientales. Estas organizaciones consideran que el proceso original careció de la rigurosidad necesaria para descartar de forma fehaciente la hipótesis de un homicidio.
Rubén Collío, viudo de Valdés, continuó tras su muerte al frente de la vocería de las comunidades de Tranguil en el conflicto con RP Global. También asumió la crianza de los hijos de la pareja. Uno de ellos, según el relato familiar, se encontraba presente en la vivienda al momento de la muerte de su madre.
Repercusión internacional y contexto territorial
El caso de Macarena Valdés se cita de forma habitual, junto al de otras activistas ambientales y territoriales de América Latina, en informes internacionales sobre riesgos que enfrentan defensoras de derechos humanos y del territorio en la región. Es un fenómeno documentado de forma creciente por organizaciones como Global Witness, en su registro anual de personas defensoras ambientales asesinadas.
Tranguil, la localidad donde vivía Valdés, se ubica en la comuna de Panguipulli, región de Los Ríos. Es una zona de comunidades mapuche-williche con una larga historia de conflictos por proyectos hidroeléctricos de pequeña y mediana escala en ríos y esteros de la precordillera andina. Su lógica de fondo es similar a la del conflicto documentado en este sitio sobre el río Pilmaiquén, más al sur.
Diez años de conmemoraciones y el significado de "lamgen"
El caso de Macarena Valdés ha sido citado en publicaciones conmemorativas a los cinco, siete, ocho y diez años de su muerte. Estas publicaciones, elaboradas por medios y organizaciones cercanos a comunidades mapuche, usan la fecha del aniversario como ocasión para exigir la reapertura o profundización de la investigación original. Es un patrón de conmemoración similar al de otros casos documentados en este archivo, como el de Matías Catrileo.
El término "lamgen", usado en el título original de esta nota, significa "hermana" en mapuzungún. Se emplea de forma habitual como forma de tratamiento respetuoso hacia una mujer mapuche o cercana a la causa mapuche, similar en su función al uso de "peñi" (hermano) para los hombres.